DEMENCIA DIGITAL: La Amenaza para Nuestra Infancia

Jun 07, 2024

 Los científicos han acuñado el término "demencia digital" para describir el efecto que tienen las pantallas sobre nuestro cerebro, especialmente en los niños.

 

Índice de Contenidos

Cuando valoramos el efecto de las tecnologías en las personas, hay al menos tres aspectos a tener en cuenta:

  1. Efecto sobre la Biología (Contaminación Electromagnética): Está demostrado que las radiaciones electromagnéticas interfieren en nuestros procesos biológicos, estando conectadas a un sinfín de enfermedades.
  2. Contenido Visualizado: Muchas veces, el contenido tiene el propósito de normalizar ciertas situaciones o hacer propaganda, ya sea para vender productos o, peor aún, para vender ideas o necesidades.
  3. Efecto sobre el Cerebro y sus Capacidades Cognitivas: Este es el punto que desarrollaremos hoy.

Demencia Digital - La Evidencia

El primer artículo que quiero comentar es el titulado originalmente "FOMO, Demencia Digital y Nuestro Peligroso Experimento".

FOMO es el acrónimo en inglés de “Fear of Missing Out”, el miedo a perderse algo. Este fenómeno habla de la ansiedad que algunas personas sufren al sentir que por no estar todo el tiempo conectados pueden estar perdiéndose oportunidades, contactos o eventos importantes.

El artículo propone también un pequeño test para detectar el grado de adicción a la red así como estrategias para luchar contra ese FOMO. Y también habla de datos muy inquietantes:

  • Muertes a Causa de Internet en Corea del Sur: En los últimos cinco años, la adicción a Internet se ha considerado una crisis de salud pública en Corea del Sur, la nación más cableada. El problema se convirtió en un asunto nacional después de que algunos usuarios murieran de agotamiento después de jugar en línea. En 2008 se empieza a decir que el 97 % de los usuarios de Internet entre 13 y 30 años tienen una adicción.
  • Muertes al Volante y Uso del Teléfono: Mandar mensajes mientras se conduce es la mayor causa de muerte entre los conductores adolescentes. Cada año, 3,000 adolescentes mueren y 300,000 sufren heridas por estar mandando mensajes de texto mientras conducen.
  • Daño Cerebral: Pasar 8 horas o más al día con videojuegos está relacionado con un daño cerebral y una disminución del cerebro en adolescentes.

Estamos dejando que nuestros hijos sean parte de un experimento potencialmente desastroso. El daño no se limita a la disminución del córtex cerebral, sino que también hay preocupaciones sobre el cáncer, el Alzheimer y otras demencias.

En otro artículo publicado en el Journal of Integrative Neuroscience, se explica la evidencia de que la estimulación sensorial crónica a través de la exposición excesiva a la pantalla afecta al desarrollo del cerebro y aumenta el riesgo de trastornos cognitivos, emocionales y conductuales en adolescentes y en adultos jóvenes.

“Evidencia emergente sugiere que algunos de estos efectos son similares a los observados en adultos con síndromes de deterioro cognitivo leve en las primeras etapas de la demencia, incluidos problemas de concentración, orientación, adquisición de recuerdos recientes, recuerdos pasados, funcionamiento social y autocuidado. Se sabe que el tiempo de pantalla excesivo altera la materia gris y los volúmenes blancos en el cerebro, aumenta el riesgo de trastornos mentales y perjudica la adquisición de recuerdos y el aprendizaje, que son factores de riesgo conocidos para la demencia.”

En el artículo titulado Demencia Digital, publicado por la Revista de la Europa del Este de Humanidades Médicas y Bioéticas, se dice textualmente: “El desarrollo de la tecnología de comunicación, especialmente la tecnología móvil, que se ha vuelto casi indispensable, conduce en algunas situaciones a efectos negativos en las capacidades cognitivas de los usuarios, efectos denominados demencia digital.

Se ha dicho que el diagnóstico de demencia digital reúne una serie de síntomas similares a los del Alzheimer en el caso del uso intensivo de teléfono móvil y el hábito de realizar varias actividades digitales simultáneamente.

Factores que afectan la dependencia de los teléfonos inteligentes y la demencia digital: los teléfonos inteligentes están afectando no solo nuestra vida cotidiana, sino también nuestro negocio, causando directamente diversos efectos secundarios.

Pero hasta ahora muchas investigaciones solo se han centrado en la satisfacción del usuario. El objetivo ahora es investigar los efectos que tiene la dependencia de los teléfonos inteligentes en la demencia digital, que es uno de los efectos negativos de los teléfonos inteligentes.”

La demencia digital está haciendo la vida más difícil de lo que debería ser. Se supone que las tecnologías nos facilitan la vida, pero la realidad es que no. Está haciendo la vida más difícil, resultando en una degradación mental y física desde niños hasta adultos mayores.

Se ha descubierto que la información de nuestras computadoras, teléfonos inteligentes, tabletas y más causa un colapso en las habilidades cognitivas de un ser humano de una manera que tradicionalmente se asocia con una lesión en la cabeza o una enfermedad psiquiátrica.

Correos electrónicos, mensajes instantáneos, notificaciones de redes sociales, pestañas abiertas del navegador contribuyen al fenómeno de la demencia digital, el asesino tecnológico silencioso y su ciclo continuo.

Consumimos tantos datos en un solo día como los que consumiría una persona promedio del siglo XV en toda su vida. Cortar con la tecnología de vez en cuando, tomar descansos, enderezar la postura, leer un libro, apagar las radiaciones, gestionar el tiempo son algunas de las alternativas.

Lo que nos falta demasiadas veces es la voluntad. Y es que ahí está la clave de todo. La clave está en la dopamina. En un momento vamos a hablar de eso. Las pantallas están diseñadas para generar adicción y, por tanto, todo lo que nuestros hijos están viendo a través de ellas tiene un propósito y el propósito es mantenerte adicto.

¿ Quieres ver el video del Episodio 32 de nuestro Podcast "TODO [con]CIENCIA"?

Efectos Sobre la Atención

Hemos estado hablando del concepto de demencia digital. Uno de los puntos más importantes es que las pantallas están diseñadas para atrapar nuestra atención. Sabemos que uno se vuelve maestro en aquello que practica.

¿Te imaginas practicando 4 horas al día algo que te apetezca, como un instrumento musical, caligrafía o carpintería? ¿Te imaginas 4 horas al día de dedicación a una actividad? Eso te haría un profesional. Absolutamente. En aquello que has practicado te harías realmente un experto.

La mayoría de la gente, y desgraciadamente la mayoría de los niños, pasan bastante más de 4 horas al día conectados a pantallas. Y claro, uno se vuelve experto pero ¿en qué? En estar distraído.

Necesitamos conocer un poquito más cómo funciona nuestro cerebro para entender cuáles son los impactos que el uso de pantallas tiene sobre nuestro cerebro.

Nuestro cerebro no es un órgano con una estructura fija. Se está remodelando en todo momento en función de las actividades que hacemos. Sabemos que las personas que practican meditación o mindfulness desarrollan ciertas áreas del cerebro, lo cual les permite ciertas actividades y en el cerebro sí que rige aquello de “use it or lose it” (o lo usas o se pierde).

Hay ciertas rutas neuronales que si no las usas se debilitan y se llegan a perder. Entonces, una de las cosas que más nos impacta en el uso de las pantallas, y sobre todo en el uso de las pantallas en los niños, es la disminución de la capacidad de atención.

A ti te puede parecer que estás muy atento a este video y dentro de unos minutos, cuando se termine este, al siguiente. Pero en tu cerebro estás continuamente intentando detectar cambios y cuando esos cambios son demasiados y demasiado rápidos, entonces tu cerebro entra en modo estrés, en modo fatiga porque a cada momento va a tener que estar viendo qué ha cambiado y cómo adaptarse a ello.

Entonces, así tenemos toda una generación de niños y de adultos que están continuamente distraídos, que están aislados y que están agotados.

Decía que si tú dedicaras 4 horas de cada día de tu vida a aprender algo, te volverías un gran experto. ¿Por qué? Pues porque las rutas neuronales se van reorganizando en función de las actividades que hacemos.

Los que trabajan con tecnologías lo saben perfectamente, pero nosotros usuarios no estamos muy conocedores de cómo funciona nuestro cerebro.

Los teléfonos definitivamente nos perjudican la capacidad de atención. ¿Y eso por qué es así? Por la propia naturaleza de nuestra manera de funcionar el cerebro. Nuestro cerebro está diseñado para estar detectando cambios en el ambiente. Eso es lo que nos garantiza la supervivencia.

Entonces, cuando tu cerebro está en un entorno natural, los cambios que puedes percibir son pocos. Si tú estás sentado en la terraza de tu casa mirando por la ventana, vas a ver una serie de cambios pero cuando estás al teléfono, estás viendo cambios a cada instante. Todo el rato son “pop-ups”, luces, sonidos, estímulos que nos saturan.

Ahí tenemos un primer problema: nuestro cerebro está diseñado para quedarse atrapado precisamente en esas distracciones, en ese cambiar la atención de un lado al otro. Y por eso las pantallas digamos que se aprovechan de esa característica del cerebro. Hay otro punto que es la curiosidad innata del ser humano: nos gusta saber, nos gusta aprender cosas.

Esa mezcla entre las distracciones y la curiosidad, el hecho de que nuestro cerebro está buscando todo el rato las distracciones, los estímulos, los cambios ahí fuera y por otro lado esa necesidad o ese placer que nos genera el aprender cosas nuevas genera el cóctel perfecto para que las tecnologías se conviertan en algo absolutamente adictivo.

Efectos Sobre la Capacidad de Pensamiento Propio y Control de Nuestra Vida

¿Ahora dónde viene el principal problema? El principal problema es que la parte de nuestro cerebro que nos ayuda a pensar, la que nos da esa característica diferente al resto de mamíferos en cuanto al pensamiento y a la capacidad de controlar nuestras acciones es el córtex prefrontal.

Se encarga básicamente (de forma muy simplificada) de ayudarnos a hacer cosas, a tomar decisiones y a controlar lo que estamos haciendo. Si no podemos tener control sobre nuestra atención, entonces tampoco podemos pensar; perdemos la capacidad de tener pensamientos complejos, de tener pensamientos abstractos, es decir, de pensar, de ser capaz de pensar por nosotros mismos.

Si estamos con la atención distraída, llega un momento que ocurre lo que se llama la fatiga de decisiones. Fatiga porque a cada momento mi cerebro tiene que discriminar si eso es importante o no lo es.

En esa fatiga de decisiones, la mente ya no puede pensar y se vuelve errante, ya no puede mantener un pensamiento y sobre todo no puede generar un pensamiento propio sino que simplemente se va a dedicar a repetir sin haber podido procesar ni comprender aquello que ha estado escuchando.

Los circuitos neuronales que no usas se debilitan. Si esa capacidad que tú tienes de pensar por ti mismo, de estar en control de tu vida, se va debilitando por cansancio, por fatiga, el cerebro lo que hace para que tú sobrevivas es pasarle el control a otra parte tuya.

Pero claro, es una parte mucho más instintiva y es una parte mucho más primitiva. Y habréis visto que muchos niños cuando les quitas las pantallas se descontrolan absolutamente. ¿Por qué? La respuesta es que esa parte que está en control de nuestras acciones y de nuestras reacciones deja de estar en control y pasa a otra parte mucho más instintiva.

Efectos Sobre la Memoria

Hay dos tipos de memoria: la memoria a corto plazo o memoria de trabajo y la memoria a largo plazo. Funcionan de manera muy diferente. La memoria a corto plazo, como dice la palabra, es la que utilizas habitualmente: memoria para trabajar en lo cotidiano. Tiene una forma de funcionar en la que recuerdas cosas puntuales y desconectadas.

Para poder generar memoria a largo plazo (uno de los atributos de la conciencia) estás indicando que has sido capaz de relacionar cosas, de ponerles un contexto y sobre todo de hilvanar diferentes memorias en una especie de entramado que hace que las cosas tengan sentido. Somos capaces de recordar aquello que tiene sentido para nosotros. Por eso el aprendizaje siempre se tiene que basar en algo con lo que tú puedas conectar.

El aprendizaje significativo viene cuando tú puedes enlazar los conocimientos que te están diciendo con otros conocimientos previos que tú ya traías. Y de esa manera generas esa telaraña.

¿Qué pasa cuando en tu cabeza ya no puedes tener más cosas a la vez? Imagínate que te vas a una fiesta de cumpleaños y te presentan a 10 personas a la vez. Te dicen los nombres, pues lo más probable es que no recuerdes a ninguno. Pero si te los presentan de uno a uno, ahí ya sí hay más posibilidad de que puedas acordarte de las cosas.

Lo mismo con tu número de teléfono. ¿Quién no ha hecho recursos de ir agrupando los números en grupitos de dos, 27, 64 y encontrar relaciones, 13 y 26? Utilizamos reglas mnemotécnicas en las que relacionas para poder recordar porque tenemos una capacidad de recordar a corto plazo limitada. Cuanto más prácticas, mayor capacidad tienes porque tu cerebro se va a ir acomodando a esa necesidad.

Si vas teniendo tantos estímulos continuamente, tu memoria a corto plazo colapsa. Ya no puede hacer nada. Si la memoria a corto plazo colapsa y se fatiga, entonces no solo tú estás más cansado físicamente y tienes menos capacidad de atención sino que además no se puede formar ninguna memoria a largo plazo y por tanto ningún conocimiento se vuelve significativo.

Es más, de alguna manera ya no solo no estás atento, no puedes recordar y no puedes pensar por ti mismo. Si tú no puedes recordar, si no hay memoria, no hay consciencia porque la consciencia es una de las características de la memoria. Si no hay consciencia y no hay memoria, ¿cómo vas a generar reflexiones propias? ¿Cómo vas a discernir? ¿Cómo vas a reflexionar? No puedes.

Efecto a Nivel Hormonal

Nos atrapan la atención, nos impiden la capacidad de pensar, de reflexionar y de discernir. Y nos impiden también que podamos memorizar. A nivel hormonal, las pantallas están diseñadas con total conocimiento de causa para generar una borrachera de dopamina. Es decir, para generar una bioquímica en tu cerebro que te genera placer. Y ese placer es inmediato.

Tienes un “like” y te da un subidón de dopamina. Eso, aparentemente bueno, va en detrimento de los objetivos que tú puedas tener a largo plazo. Porque si tú estás acostumbrado a una recompensa inmediata, va a ser muy difícil que te motive una recompensa a largo plazo. No vas a tener ninguna motivación porque estás acostumbrado a tenerlo todo ahora, lo quiero ya, como un niño malcriado.

El gran problema con la dopamina es que te da ese subidón de placer inmediato pero genera adicción. Y además hace que el listón por el que tú luego vas a obtener placer se ponga cada vez más alto. Porque genera adicción y genera una cierta resistencia. Cada vez necesitas más para obtener la misma respuesta. La dopamina es una de las hormonas de la felicidad, la hormona del placer, de la motivación. El problema es que nos vuelve adictos.

La hormona en sí misma no es el problema, es más, la dopamina puede ser positiva porque tener niveles de placer en la vida nos genera una bioquímica que nos puede ayudar incluso a nivel cognitivo y a mejorar la memoria. El problema es que te vuelves adicto a ella y entonces ya no eres capaz de esperar. Nos hemos acostumbrado a la inmediatez, a una adicción a lo inmediato y a la dopamina.

El otro problema de la respuesta de dopamina ante los “likes” en las redes es la externalización de la valoración: es decir, soy más valioso porque tengo más likes. Eso para un adulto tal vez no sea tan importante, pero para un adolescente en pleno trabajo de conocerse a sí mismo es un gran riesgo.

Valorar como modelos a aquellos que son más famosos ha sido siempre una lacra de la sociedad que premia la fama aunque no tenga sentido la fama de quien sale en televisión diciendo una sarta de tonterías pero la gente le aplaude en lugar de premiar y valorar a los que hacen esfuerzos por mejorar nuestro mundo.

Los adolescentes se vuelven adictos a los juegos, a los videos. Ya no sabemos estar en silencio, no podemos dormir si no estamos escuchando algo, que el niño no se pueda dormir si no está escuchando algo, que no pueda comer si no tiene un video de YouTube encendido. Ese nivel de adicción es tremendo.

De ahí vuelve la ansiedad, vuelve la pérdida de control sobre nosotros mismos, la incapacidad de pensar, de reflexionar. Creo que más que suficiente para que nos reorganicemos como papás, como adultos, liderando con el ejemplo porque de nada sirve que tú le digas a tu hijo que no vea la pantalla si tú estás todo el día enganchado a ella.

Conclusión

La demencia digital es una amenaza real para nuestra infancia. Es fundamental ser conscientes de los efectos perjudiciales del uso excesivo de pantallas y tomar medidas para mitigar estos impactos. Como padres y adultos responsables, debemos liderar con el ejemplo, reducir nuestro propio tiempo de pantalla y fomentar actividades que promuevan el desarrollo saludable de los niños.

Si deseas más información sobre cómo proteger a tus hijos de los efectos negativos de las pantallas, suscríbete a nuestro canal y síguenos en nuestras redes sociales. Juntos podemos crear un entorno más saludable para nuestras futuras generaciones.

Preguntas Frecuentes sobre los Niños y el Uso de las Pantallas

1- ¿Cómo afecta a los niños el uso de pantallas? El uso excesivo de pantallas en los niños está asociado con problemas de atención, memoria y desarrollo cognitivo. Además, puede aumentar el riesgo de trastornos emocionales y conductuales.

2 - ¿Qué dice la OMS sobre el uso de pantallas en niños? La OMS recomienda limitar el tiempo de pantalla para niños pequeños y fomentar actividades que no involucren pantallas, como el juego físico y la interacción social.

3- ¿Qué daños provocan exactamente las pantallas al sistema neurológico? El uso excesivo de pantallas puede causar reducción del córtex cerebral, problemas de memoria, disminución de la capacidad de atención y aumento del riesgo de trastornos mentales.

4- ¿Cómo afectan las pantallas en el desarrollo cognitivo? Las pantallas pueden perjudicar la capacidad de los niños para pensar críticamente, resolver problemas y recordar información, esencial para el aprendizaje y desarrollo cognitivo.

5- ¿Qué provoca el exceso de pantallas? El exceso de pantallas puede causar fatiga visual, problemas de sueño, aumento de la ansiedad y el estrés, y una reducción en la capacidad de concentración y memoria.

6- ¿Qué consecuencias puede tener el abuso de las pantallas? El abuso de las pantallas puede afectar negativamente la salud física y mental, interfiriendo con el sueño, la visión, la atención y las relaciones sociales.

7- ¿Qué pasa si te acercas demasiado al monitor? Estar demasiado cerca del monitor puede causar fatiga ocular, visión borrosa y dolores de cabeza, y puede contribuir a una postura incorrecta, provocando dolores de cuello y espalda.

8- ¿Cómo afectan las pantallas a niños con TDAH? En niños con TDAH, las pantallas pueden exacerbar los síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, dificultando aún más la concentración y el control de sus acciones.

9- ¿Cómo afectan las pantallas en el lenguaje de los niños? El uso excesivo de pantallas puede retrasar el desarrollo del lenguaje, ya que reduce el tiempo de interacción verbal con padres y compañeros, fundamental para el aprendizaje del lenguaje.

10- ¿Qué límites de tiempo de pantalla sugieren los expertos para los niños de 6 a 11 años? Los expertos sugieren que los niños de 6 a 11 años no deben pasar más de dos horas al día frente a pantallas, promoviendo un equilibrio con actividades físicas y recreativas.

11- ¿Cómo limitar el uso de pantallas para niños? Para limitar el uso de pantallas, establece horarios claros, fomenta actividades sin pantallas, y ofrece alternativas como juegos al aire libre, lectura y tiempo en familia.

12- ¿Cómo afecta el uso excesivo de pantallas al desarrollo cognitivo de los niños? El uso excesivo de pantallas puede afectar negativamente el desarrollo cognitivo de los niños al disminuir su capacidad de atención, memoria y pensamiento crítico. La exposición prolongada a estímulos digitales altera la materia gris y blanca del cerebro, lo que puede llevar a problemas de concentración, orientación y adquisición de recuerdos. Además, la sobreestimulación sensorial durante los periodos críticos de desarrollo puede acelerar la neurodegeneración y aumentar el riesgo de trastornos mentales en la edad adulta​​.

13- ¿Cuáles son los efectos hormonales del uso de pantallas en los niños? El uso de pantallas está diseñado para generar una liberación inmediata de dopamina, la hormona del placer. Este subidón de dopamina puede causar adicción, haciendo que los niños busquen constantemente gratificación instantánea, lo que a su vez reduce su capacidad para esperar y trabajar por recompensas a largo plazo. La dopamina, aunque beneficiosa en niveles adecuados, puede tener efectos negativos cuando se obtiene continuamente de estímulos externos como los "likes" en redes sociales, afectando el desarrollo emocional y cognitivo de los niños​​.

14- ¿Qué recomendaciones hay para limitar el tiempo de pantalla en los niños? Para limitar el tiempo de pantalla en los niños, es importante establecer horarios claros y fomentar actividades alternativas como el juego físico, la lectura y el tiempo en familia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los niños de 2 a 4 años no pasen más de una hora al día frente a una pantalla, y que los niños mayores de 5 años limiten su tiempo de pantalla a no más de dos horas diarias. Además, se deben crear zonas libres de pantallas en la casa y promover un uso consciente y equilibrado de la tecnología​​.

 

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